Conviviendo con mi ideal exigente

Aquí y ahora me doy cuenta de lo inflexible que es mi ideal de cómo debería ser yo, del nivel de exigencia tan grande que tiene conmigo mi ideal, de cómo me daña ese perfeccionismo que me dice: “tienes que ser así”, “las cosas se hacen así”, “debes pensar esto”, “tienes que sentir aquello” …

Tomo conciencia de que este ideal me frustra, me angustia, porque haga lo que haga no cumplo sus expectativas, ni soy lo suficiente para él, programa toda mi vida desde un “tienes que”  imposible de cumplir.

Estoy aprendiendo a confontarle y a decirle que tanta presión me hace sentir ansiedad, no me deja valorar en su justa medida los pequeños avances que voy teniendo en mi vida, me satura con tantos objetivos por cumplir teniendo que hacer tantas cosas en tan poco tiempo, siempre perfectas y a su manera.

Estoy consiguiendo decirle “necesito pensar en mí”, priorizar unas cosas frente a otras para hacer, decidir cuáles quiero hacer y cómo quiero hacerlas, no dar importancia a aquellas para las que no tengo tiempo, no sentirme culpable por no abarcar “todo”.

Estoy aprendiendo a sentirme bien rebajando las exigencias de ese ideal: no quiero “ser perfecta”, necesito cuidarme y quererme en mi imperfección, quiero ser yo…, me siento bien valorándome por las pequeñas metas que voy consiguiendo día a día.sunglasses-635269__180