Cuido una persona enferma de alzheimer

corazón «Soy cuidador/a principal de una persona enferma de alzheimer, me siento mejor cuando pienso:
Tengo derecho a sentirme desesperado/a y frustrado/a en ocasiones cuando no obtengo la respuesta que necesito de la persona enferma.
La persona enferma no quiere hacerme la vida imposible, no es responsable de la situación que nos ha tocado vivir.
No soy omnipotente ni sé hacer todo lo que se espera de mí en cada momento, ni sé hacer todo lo que me exijo a mí mismo/a.
A veces necesito desconectar de esta situación por un tiempo y cuando vuelva me sentiré con más energía para acompañarle/a.
Tengo derecho a que se respete mi decisión de acompañar y cuidar a la persona enferma de alzheimer.
Necesito apoyo en la realización de las tareas que yo decida y tengo derecho a pedirlo.
Puedo elegir entre contar mis pensamientos y sentimientos a un amigo/a y no contarlos, no estoy obligado/a a expresar aquello sobre lo que no quiero hablar.
Puedo molestarme cuando otras personas hacen comentarios sobre la persona enferma que están fuera de lugar o se dirigen a ella con expresiones que me hacen daño.
Es bueno para mí contar con personas de confianza, que sé que me escuchan y apoyan, con las que compartir mis pensamientos y sentimientos más personales.»