Un día como ayer … ¿me re-lanzas la flecha San Valentín?

heart-1113247__180Comienzo la mañana con la conciencia clara de que echo de menos la emoción de mi enamoramiento, hallo en los recuerdos de mis sentidos esas imágenes que impregnaban todo mi ser de gusto y placer; sentir el tacto de tu dedo recorriendo mi espalda, el estremecimiento, saborear el sudor al morder tu cuello, pasar las horas piel con piel … busco y encuentro en mi corazón la calidez que me traen estos recuerdos.

Me doy cuenta de que demasiados minutos de demasiados días me coloco en la mujer atareada y me engancho a la rutina de hacer, hacer y cumplir con las obligaciones que me impongo sin poner atención a mis sentidos, sin darme el gusto de explorar con mi mirada de niña o de adolescente las sensaciones que me trae la vida ahora, sin poner  atención plena a tu olor, sin atender a qué sensación te provocan mis caricias y qué me provoca a mí tocar tu piel como si fuera la primera vez que la siento, sin prisa, sin tarea.

Entonces, ya caída la tarde, me doy permiso para pedir, para expresar, para traer aquí y ahora ese deseo y sentir cómo en esos instantes recuperamos el tiempo perdido, disfruto de la intensidad del momento y te beso los labios y te acerco a mi cuerpo…

Esto es vivir, salir por momentos del automatismo del “tengo que” y del “debo” y permitirme estar con todos los sentidos despiertos, tumbada contigo entre las sábanas sin más.

Gracias por hacerme presente mi necesidad de disfrutar del momento presente y sentir con plenitud, un ratito “eterno” que se graba a fuego dentro, en mi corazón que se llena cuando se atreve a dar y se permite recibir.